viernes, 27 de abril de 2007

De mis sueños narrador testigo, indolente, inanimado; a veces lujuriosos, a veces doloridos, despiertan todos en pesadillas, rasgando las sábanas, con estacas como miembros, extremidades, aun durmientes y molestas por ser despertadas, protestan con amortiguaciones calmables, pero a la final como la noche terribles।